Este año se han cumplido 40 años de la aprobación de La ley General de Sanidad de abril de 1986, que cambio la esencia de nuestro sistema de salud, pasando de un sistema basado en el aseguramiento y la Beneficencia a la universalidad del Servicio Público de salud. Un sistema más justo donde toda la población, en teoría, tiene las mismas oportunidades de acceder a los servicios sanitarios.
Durante estos 40 años hemos construido un sistema de salud centrado en el paciente y su entorno social, donde la Salud depende, no solo de la ausencia de enfermedad, sino también de los determinantes sociales como pueden ser: el lugar donde vives, si estas cerca o lejos de un centro de salud o de un hospital, si tienes acceso a una vivienda digna, si la situación socioeconómica que tienes te permite alimentarte bien, hacer ejercicio físico y disfrutar de vacaciones. Y un largo etc...
En todos estos años se ha pasado de una mirada HospitaloCentrista a poner en el centro del sistema a la Atención Primaria de Salud (AP), pilar fundamental de nuestro Sistema Nacional de Salud.
La sanidad pública es uno de los grandes logros de la democracia, y aunque la satisfacción de los pacientes con ella ha descendido en los últimos años, sigue manteniendo una elevada reputación y un amplio apoyo social, entre otras cosas porque los profesionales que trabajan en ella están altamente cualificados para ofrecer a los pacientes una atención optima tanto a nivel científico-técnico como empática, así como una ciencia basada en la evidencia para el bien público.
No olvidemos que estos logros son de todos. Somos la ciudadanía la que con nuestros impuestos y esfuerzo hemos construido este Sistema Nacional de Salud (SNS) que nos atiende, a coste 0 para el usuario, en todas las etapas de nuestra vida.
Y para que sigamos teniendo este SNS es importante que sepamos atender a las SEÑALES DE ALERTA DE SU DETERIORO:
1. LA DESFINANCIACIÓN de la Sanidad Pública que en los últimos años se ha hecho estructural. Y ese dinero que no se invierte en sanidad pública se desvía hacia la sanidad privada
Esto queda reflejado por el incremento de de la privaƟzación de nuestro sistema sanitario que en el año 2025 aumentó un 14,7% más.
Es decir que hasta un 30% de la asistencia sanitaria no la financia el estado, sino que sale de nuestros bolsillos, superando claramente la media de la OCDE en gasto sanitario privado (21 %).
Esta elevación del gasto privado queda reflejado también por el aumento de los seguros de salud: 1 de cada 4 personas en España y en CasƟlla y León Ɵenen un Seguro privado.
No hemos llegado a alcanzar el déficit presupuestario que generó los años de recortes desde el 2009 y que alcanzaron más de 4 mil millones de €. Seguimos con un déficit acumulado de esos 4 mil millones de € y unos presupuestos prorrogados que no han mejorado la financiación.
Según fuentes del Ministerio de Sanidad en el año 2024 el gasto público en sanidad por habitante en Castilla y León fue de 2.218€. Con mayor peso específico en el gasto hospitalario ya que el porcentaje destinado a la AP fue del 15%.
El presupuesto en sanidad por habitante y año previsto para el 2026, en Castilla y León es de 2.173,72€ con un aumento de 79,66€ respecto al 2025. Y el destinado a la AP de poco más del 16%. Resultando insuficiente para las necesidades de nuestro Sistema Sanitario y lejos de la media de los países de la UE (3.000-3.700 euros por habitante) y de lo recomendado en AP por la OMS y Sociedades Científicas de un 25% (sin contar el gasto en farmacia)
2. La desfinanciación lleva pareja una FALTA DE RECURSOS SOBRE TODO DE PROFESIONALES Y UNA LISTA DE ESPERA TANTO EN AP COMO HOSPITALARIA. La mayor complejidad de la atención sanitaria derivada del Trabajo en Equipo y la incorporación de nuevas tecnologías más seguras y nuevos tratamientos no se han acompañado de un incremento del porcentaje de PIB dedicado a la sanidad (a pesar del crecimiento económico).
Hay que considerar las listas de espera como un problema estructural que debe abordarse con medidas estructurales (inversión en más recursos y personal propios) y no sólo coyunturales (planes de choque o conciertos con la sanidad privada).
Hasta 10 días de demora en conseguir una cita con el medico de AP
A fecha de marzo 2026: 1786 pacientes están en lista de espera quirúrgica aumentando en casi 150 pacientes desde diciembre de 2025, siguiendo además por encima de la cifra de dic 2019 (1451). Con un Ɵempo medio de espera estructural de 51 días. Aunque el Ɵempo medio de espera para aquellos pacientes que rechazaron ser intervenidos en un centro alternaƟvo asciende a 86 días
13.318 pacientes están esperando una media de 64 días para ser atendidos en la primera consulta hospitalaria.
3. Tenemos que ser conscientes que derivar el dinero público hacia los conciertos con la sanidad privada lleva pareja una desfinanciación de la Pública y que la externalización de los servicios tampoco está teniendo unos buenos resultados
Ejemplo: Los TAC realizados en el Hospital General e informados en clínicas privadas. no se pueden comparar con previos, al igual que las Mamografías realizadas dentro del programa de detección de Cáncer de mama.
Lo que sí han demostrado diferentes estudios es que la externalización de servicios sanitarios al sector privado nos lleva a una mayor desigualdad social, un aumento de la mortalidad evitable y un riesgo para la sostenibilidad del Sistema Público de Salud.
Por ello la Mesa para la Defensa de la Sanidad Pública de Segovia (MEDSAPSg) defiende una sanidad 100% pública, bien financiada y de calidad. Y no sólo por una cuestión de equidad sino también porque una población sana es social y económicamente más innovadora y productiva.

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