Stop Biogás Segovia se ha concentrado bajo el lema “Ni en tu pueblo ni en el mío” para mostrar su rechazo a este tipo de instalaciones y reclamar que se tenga en cuenta el impacto que van a tener sobre los municipios afectados.
La movilización ha tenido lugar a partir de las 19:00 horas, en la Avenida del Acueducto, frente a la iglesia de San Clemente.
El objetivo de la concentración fue trasladar a los responsables políticos el profundo malestar en la provincia de Segovia para que se posicionen en contra de la proliferación de proyectos de plantas de biogás y biometano en el medio rural.
La capital segoviana ha reunido a colectivos de distintos municipios de la provincia. Entre los pueblos que forman parte de Stop Biogás Segovia se encuentran Cantimpalos, Cantalejo, Cuéllar, Muñoveros, Navas de Oro, Pinarejos, Valverde del Majano, Villacastín y Yanguas de Eresma. Además, la plataforma cuenta con el apoyo de vecinos y colectivos de Aldeavieja, Escarabajosa de Cabezas, Ituero y Lama, Labajos, Maello, Muñopedro, Navas de San Antonio, Roda de Eresma y Zarzuela del Monte.
Durante la concentración se pudieron ver pancartas, carteles, camisetas y todo tipo de soportes capaces de transmitir, de un modo u otro el mensaje principal que se leía también en la pancarta principal colocada en el centro del numeroso grupo de participantes: “No a la planta de biometano. Ni en tu pueblo ni el mío”. Durante la multitudinaria manifestación se corearon mensajes lanzados desde megafonía tales como “”No olores ni camiones, queremos soluciones”, “Los pueblos no se ve3nden, se defienden”, “promero vaciada, luego envene3nada”, “Frente al capital justicia ecosocial”, y muchas más. La que resonaba con más fuerza era, sin duda “Ni en tu pueblo ni en el mío”.
Durante la concentración se pudieron ver pancartas, carteles, camisetas y todo tipo de soportes capaces de transmitir, de un modo u otro el mensaje principal que se leía también en la pancarta principal colocada en el centro del numeroso grupo de participantes: “No a la planta de biometano. Ni en tu pueblo ni el mío”. Durante la multitudinaria manifestación se corearon mensajes lanzados desde megafonía tales como “”No olores ni camiones, queremos soluciones”, “Los pueblos no se ve3nden, se defienden”, “promero vaciada, luego envene3nada”, “Frente al capital justicia ecosocial”, y muchas más. La que resonaba con más fuerza era, sin duda “Ni en tu pueblo ni en el mío”.
Se leyó un comunicado cargado de razones en contra de las macroplantas de biometano, y, por extensión a otros tipos de macroplantas. Se dieron alternativas explicadas, se denunciaron los perjuicios y se escucharon las demandas en boca de representantes de las diversas localidades presentes que hablaron en nombre de todos, pues el problema es común y la solución también ha de ser colectiva.
Al tiempo se distribuyeron entre los asistentes trípticos explicativos en los que se profundiza en diversos temas: el origen de los residuos, el transporte, los beneficios que obtienen las grandes empresas y los perjuicios que afectan a las localidades que los albergan, la contaminación, los gases de efecto invernadero, los malos olores, el escaso control y los pocos puestos de trabajo que proporcionan y la degradación del medio ambiente y de la salud que producen.
En la primera página se hace un resumen que describe a la perfección el problema: “No podemos continuar produciendo alimentos en futuro sin cuidar nuestros suelos, agua y biodiversidad. Hay que reducir la producción de residuos, no poner parches una vez producidos. No a las macroindustrias en el medio rural, ni en tu pueblo ni en el mío.”
La concentración concluyó con dulzainas, tamboriles y baile típico segoviano. También con convivencia, conversación, aprendizaje para todos y una manifestación de la fuerza de nuestros pueblos para defender su necesaria supervivencia.
Al tiempo se distribuyeron entre los asistentes trípticos explicativos en los que se profundiza en diversos temas: el origen de los residuos, el transporte, los beneficios que obtienen las grandes empresas y los perjuicios que afectan a las localidades que los albergan, la contaminación, los gases de efecto invernadero, los malos olores, el escaso control y los pocos puestos de trabajo que proporcionan y la degradación del medio ambiente y de la salud que producen.
En la primera página se hace un resumen que describe a la perfección el problema: “No podemos continuar produciendo alimentos en futuro sin cuidar nuestros suelos, agua y biodiversidad. Hay que reducir la producción de residuos, no poner parches una vez producidos. No a las macroindustrias en el medio rural, ni en tu pueblo ni en el mío.”
La concentración concluyó con dulzainas, tamboriles y baile típico segoviano. También con convivencia, conversación, aprendizaje para todos y una manifestación de la fuerza de nuestros pueblos para defender su necesaria supervivencia.








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