¡TODOS CONTRA LA CORRUPCiÓN!
La ciudadanía vive, desde hace bastante tiempo, en una permanente situación de alarma social motivada fundadamente, a nuestro juicio, por cuatro evidencias constatadas día tras día:
- La corrupción inacabable y la incapacidad de las instituciones públicas para atajarla y sancionarla ejemplarmente.
- Este aparente desfallecimiento del Estado ha conducido a un proceso en el que la sociedad ha ido perdiendo, paulatinamente, confianza en el funcionamiento de las instituciones públicas.
